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sábado, 31 de marzo de 2018

Una nueva locura orgónica, dos tarros de muestra.

El pasado día 14 de marzo me decidí a intentar un pequeño experimento para intentar comprender mejor qué ocurre en la naturaleza y de qué modo suceden las cosas; advierto que esto no tiene nada que ver, al menos en principio, con lo que comercialmente se denomina orgonitas, mi intención es otra y esto no lo hago para vender obras de artesanía. Yo vendo libros y me gusta saber cómo funcionan las cosas.

Para empezar yo no utilizo plástico sino vidrio, un tarro común y corriente. Lo relleno con absorbente vegetal, piedra de cuarzo molido, virutas de acero y agua. Sí, agua, pues algo tiene que hacer el trabajo, es lo que ocurre en la naturaleza. Las proporciones son las mismas, un vasito de cada componente. En el centro del tarro coloco la sorpresa, algo que me dará fiel retrato de lo que ocurrirá en el interior del tarro mes tras mes.
Añado unas "antenitas" pues por algún lado tendrá que escapar la energía sobrante debido a que los tarros los tengo en la ventana, al sol y la helada.

Fotografío el tarro el primer día, recién cerrado, antes de que comience cualquier tipo de reacción química alguna.

Al día siguiente ya tenemos muestra clara de que el agua está subiendo y bajando en el interior del tarro y ha comenzado la oxidación de las virutas.

El día 29 de marzo realicé el segundo tarro, con alguna pequeña variación al ser de diferente tamaño pero la idea es la misma como podéis comprobar.

Dos días más tarde este segundo bote ya muestra claramente el proceso redox, la oxidación es bien clara, especialmente en la zona donde menos le da el sol y las piedrecitas comienzan ya a mancharse. El agua es increíblemente rápida trabajando, es lo que hace tanto en plantas como en animales.

Y el primer bote ya muestra un aspecto maravilloso y el trabajo del agua no deja lugar a dudas, por la noche, con el frío, baja al fondo del tarro, para ponérselo más difícil he puesto absorbente vegetal, y con el día, cuando calienta el sol, sube hasta la tapa y se condensa en gotas. El agua siempre está en movimiento, imperceptible a la vista pero cierto sin duda posible. La piedra de cuarzo se irá dopando, cambiando su color, con el óxido que el agua le vaya llevando día tras día.
¿Y el agua?, ¿qué le ocurre al agua?, ¿dentro de un año seguirá siendo potable como el primer día?
Espero vuestros comentarios e ideas al respecto.

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