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sábado, 20 de enero de 2018

Orgonitas camperas, ¿usted se atreve con ellas?

Ejemplo de lo que yo denomino una orgonita campera, es muy fácil de realizar, ¿usted se atreve a hacer una? Le explicaré cómo rellenar una fácilmente.
La idea básica es facilitar el intercambio de energía entre la tierra y el cielo, el trabajo lo hace el agua y nosotros vamos a ayudar a ese prodigioso mineral, la sal decían los alquimistas medievales, a realizar ese trabajo sanador.

Tomamos un casco vacío de una botella de agua o refresco y aprovecharemos la forma vagamente cónica de su parte superior para realizar la orgonita campera. Cortaremos siguiendo esta proporción: la medida del diámetro nos dará la altura del cono figurado, no es necesario que sea un corte a la perfección, es algo campero, pero muy eficaz. Lo pondremos boca abajo y colocaremos primero un cuarzo de tono claro justo en la boca, después iremos rellenando el cono con capas de material orgánico, tipo serrín o similar, y limaduras metálicas hasta llenar el embudo por completo. Cortaremos también el culo de la botella y colocándolo en forma invertida nos servirá de tapa para que no se vuelque el material al darle la vuelta. Después buscaremos un lugar donde esté bien aireado y soleado y allí lo colocaremos haciendo un poco de hoyo para que quede bien plantado. ¡Y ya está!


La humedad del rocío mañanero, la lluvia, la nieve, harán que la orgonita haga su trabajo sanador. Si quiere que comience a funcionar desde el primer momento solo tiene que cebar la bomba, un poco de agua limpia vertida en el hoyo, una botellita de agua será suficiente; el agua se sumirá bajo el embudo y comenzará a empapar el material interior, por la acción del calor solar esa humedad tenderá a salir rápidamente hacia la boca de la botella y aprovechará la punta de la piedra para que las moléculas de agua salten al aire. Agua pasa por el filtro de orgonita, el agua es la caja de herramientas natural, el agua es el trabajador infatigable que ha formado nuestro mundo tal y como es actualmente; agradecidos deberíamos estarle por su callada e insuperable labor.


Ese extraño tiesto en su jardín o terraza o donde mejor le cuadre a usted hará una gran labor, puede regarlo cuando le apetezca, no se quejará y las flores o verduras o cualesquiera otras plantas tenga cerca rápidamente lo notarán, ¡y para bien! Pues en modo idealizado lo que hace esta campera orgonita es concentrar en su interior las partículas metálicas de todo tipo, virus, bacterias, que transporta el rocío o la lluvia, esas partículas dañinas se quedarán en el compuesto, en las limaduras, la luz solar hará que se queden fijadas y los bichitos eliminados y el agua evaporada por el cuarzo saldrá limpia y pura al aire exterior.

Se puede utilizar cualquier tipo de botella siempre que sea transparente y que al cortar se siga esa proporción, diámetro=altura del cono. Si son botellas pequeñas se pueden poner a pares, como en la fotografía. Y ya está, deje que el agua haga su trabajo de limpieza y recuerde que si quiere cebar el invento use siempre el agua más limpia posible, no es necesario que sea de una cara marca de agua mineral pero que esté limpia. El invento tiene memoria, como el agua, si le enseña desde el primer momento a "hacer agua limpia" eso mismo hará mientras dure.


Con el calor que se concentra en el interior de la botellita el agua subirá rápidamente hacia la punta de la piedra y saltará al espacio circundante, no hay más misterio ni tonterías añadidas, lo que muestra la imagen superior no es más que una hipótesis aún por demostrar. Cuanto más tiempo pase mayor será la labor limpiadora de sus orgonitas camperas pues ese filtro figurado de la llamada orgonita mayor capacidad de limpieza irá consiguiendo.

Discurriendo sobre cuál sería el tamaño ideal para una buena orgonita campera me parece que aprovechar una botella de cinco litros como la de la foto sería estupendo, se corta aprovechando esa forma de cúpula que tiene y en ella entrarán bien a gusto un par de kilos de compuesto orgónico o como lo quieran llamar, en la boca se puede colocar un cuarzo de un tamaño ya considerable y tal vez se lograría un efecto rápidamente observable; incluso hay botellas de seis litros y un cuarto, mejor todavía que más compuesto entraría, también pueden servir las botellas de color azul como las de Solán de Cabras.
El lugar ideal sería donde la tierra tenga ya de por sí humedad constante pero con esta terrible sequía casi habría que ponerla a la orilla de un canal o arroyo o laguna.
Espero sus opiniones y anímense a experimentar, el agua es algo maravilloso y uno de los mayores misterios de este mundo prodigioso. No la ensuciemos a propósito.

Obtuve parte de la idea al ver cómo se comporta un moderno humidificador que tengo en casa; aún sin usarlo el agua se vaporiza y condensa en la parte superior formando grandes gotas. La parte que está más cerca del radiador de la calefacción apenas muestra condensación como pueden ver en la fotografía, del mismo modo mi campera condensará el agua nocturna y con el calor del sol se escapará, previamente filtrada por la boca superior. Espero sus sugerencias.


Aprovechando que nevó un poquito esta semana, 3 de febrero 2018, pude comprobar cómo funciona la campera. La nieve que las cubrió se derritió más rápidamente y, en las fotos no se observa bien, las orgonitas camperas en cuanto calentó un poquito el sol comenzaron a transpirar con fuerza evaporando toda la nieve de alrededor muy rápidamente.

En estos días de humedad se observa bien la condensación en la parte superior de la campera, especialmente en la que tiene una forma más cónica; tal y como yo supuse al principio es la que mejor y más rápidamente trabaja y su diseño el más aconsejable. 16 de febrero 2018.

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