viernes, 19 de mayo de 2017

Mi nueva novela: Nunca llegarás a Aldebarán 38048. Ciencia ficción.


Desnortada aventura sucedida a mediados del siglo XXII, en la cuenta actual, de una extraordinaria pareja a bordo de un curioso vehículo partiendo para unas vacaciones espaciales que les llevarán hasta Plutón acompañados de dos perritos pero… pronto el Sistema Solar se les quedará pequeño pues El Enemigo ha despertado.
Siglos más tarde esa pequeña nave es rescatada en rumbo de colisión con la luna Titán; hay un maltrecho superviviente. Es contratado para relatar en exclusiva mundial su apasionante peripecia en un programa de Carnavisión Extendida: una inmersión completa y apasionada en su aventura espacial, tal vez imaginada; alimente su fantasimente y genere nuevas plasmaideas que le harán gozar intensamente.
¡No se lo pierda! Es la gran aventura.

Nunca llegarás a Aldebarán 38048

Vigilen los cielos, Aldebarán acecha.


¿Qué sabemos de las estrellas? Pues realmente muy poco, nos cuentan que son inmensos globos de gas ardiente que viajan a velocidades sorprendentes por las galaxias en las que se formaron y muy poco más. Cada pocos años descubren algún tipo nuevo de estrella hasta entonces desconocido. No hay por qué asombrarse, hasta hace bien poco no se tenía la menor idea de cuál era el aspecto del planeta enano Plutón, en la foto superior; las estrellas enseñan mucho en su eterno girar y alumbrar cosas y vidas. Par nosotros la Edad Media no está tan atrás y poca gente se da cuenta de ello pues todavía siguen funcionando estafas como la astrología y los echadores de cartas.
¿Solo se puede encontrar ciencia en los libros de ciencia de las bibliotecas universitarias?


¿Qué ocurriría si unas personas viajaran en dirección al agujero negro y después regresaran? Pues lo que le ocurre a 38048, el protagonista de Nunca llegarás a Aldebarán, que para él han transcurrido unos años pero en La Tierra han transcurrido siglos y le tienen que incorporar transductores intracraneales para poder entender y hacerse entender con los habitantes de este mundo  y poder relatar su odisea. ¡Tendremos que estudiar latín!
Reichel es muy latina.
Volver a mirar el diseño de la carátula del libro.

¿Qué ocurriría si viéramos las estrellas de otro modo? Algo realmente complejo, imaginario, pero imaginario de utilizar los números imaginarios para explorarlas, pues que tal vez las veríamos de un modo algo parecido al dibujo que os ofrezco en primicia a mis lectores.
Pero supongo que os gustaría saber de qué va la novela, una space opera como se suele decir.

Una partida de cartas a nivel intergaláctico, ¿os lo podéis imaginar? Seguramente no pues no sabéis lo que es una galaxia ni lo que significa en términos universales. Nuestros exploradores espaciales actuales apenas han conseguido llegar poco más allá de Plutón así pues una sencilla galaxia entre miles de millones como hay nos resulta incomprensible. Esta es una de las razones que me llevó a escribir esta novela, ¡es un juego! Alimentar su fantasimente con deslumbrantes aventuras galácticas. ¡No espere a padecerlas en Carnavisión Extendida y lealas ahora!

Reichel, la imbatible campeona latina de wrestling, venezolana y revolucionaria como ella sola acompañará a nuestro protagonista en su prodigioso viaje estelar. ¿Qué sabemos de él? ¿Por qué todos los robots le saludan y requieren como 38048 aunque recién rescatado le acusan ante la Corte Suprema como asesino? Algo os puedo contar: es hispano, del Bierzo concretamente, un hippie como ya no quedan criado en las comunas libertarias, apenas terminó la F. P. en Bembibre con notas decepcionantes, cuatro matrimonios fracasados; está trabajando de camarero sirviendo vinos y raciones de pulpo y se le ha muerto el perro, más lastimoso no puede resultar el personaje, pero hete aquí que resulta ser el único acertante del supersorteo de los viernes y comenzará a hacer locuras a diestro y siniestro. 
En unas vacaciones en Tenerife conocerá a Reichel, una venezolana de armas tomar y que sabe pegar a base de bien. Emparejados, pero a base de bien, comenzaran un corto viaje por el Sistema Solar, algo perfectamente programado, carísimo, que les llevará hasta Plutón a bordo de una impactante y fastuosa Espaciocaravana último modelo.
Pero ocurrirá durante su transcurso algo espantoso que truncará sus vidas, las de todo el Sistema Solar y finalmente las de toda la galaxia.
¡El Enemigo ha regresado!

Huirán del Sistema Solar viajando hacia el agujero negro central y de camino irán encontrando personas en estado aún muy primitivo, civilizaciones planetarias, estelares, ¡galácticas! mentes luna, planetarias, estelares; pero es que todo, absolutamente de todo será trastocado pues El Enemigo ha despertado.
Conoceréis personajes maravillosos como Kantor, el excelente profesor y brillante matemático, Halstoff, exobiólogo y enamorado de los cometas, Maxim, el genio prodigioso y loco, bueno que se vuelve loco, por Reichel claro, ¿y quien no? y otros muchos más como las maravillosas chicas de Trinan Talina Tuan, amorosas estelares ellas, e incluso a los hortelanos planetarios, tan silenciosos ellos.


Vigilar los cielos Aldebarán está al acecho. Y usted seguramente ya tenga un implante subcutáneo, descubra el porqué.

Yo soy el autor de la novela no el causante de sus implantes y programaciones que le hacen creer esto, lo otro y lo de más allá. A mí no me mire que soy tal cual.