domingo, 1 de mayo de 2016

Mis viejos comics: Los Vengadores, el origen.

Ayer por la tarde estuve disfrutando, y además bastante, viendo en el cine la película Capitán América: Guerra Civil. Una increíble aventura de Los Vengadores en la cual aparece en el equipo un Spiderman que aún no se afeita el bigote y resulta ser de lo más simpático del largo metraje, pues es larga la peli, aviso. Pero siempre recordaré con cariño a los primeros Vengadores y cómo comenzó todo: gracias a La Masa. Vayamos con la epopeya de los héroes más poderosos de La Tierra.

¿Y qué mejor para poner a prueba a los terrícolas que un dios extraterrestre? De los planos superiores aparece el impagable Loki, el artero supremo, con sus malicias sin fin que en su afán de vengarse de su hermano Thor provocará que nazca el grupo más poderoso del planeta.

Quiere atrapar a Thor usando como cebo a Hulk pero otros superhéroes entran en liza: La maravillosa Avispa y Henry Pym el inigualable Hombre Hormiga.


Y alguien más escucha la llamada de La Brigada Juvenil: el playboy Anthony Stark, el desconocido Hombre de Hierro. ¡Jo! una armadura de chapas de hierro y ¡vuela! Cuánto nos hubiera gustado a la panda de mi barrio tener unos equipos de radio como que tenían los americanos.

En fin, que consiguen atrapar a Loki y encerrarlo; en su afán vengativo habrá logrado lo que no se esperaba un dios asgardiano.

Loki quedará recluido por mucho mucho tiempo y ya tenemos con nosotros el temido e inigualable grupo de superhéroes que será conocido como: Los Vengadores.


Pero su primera aventura conjunta resultará devastadora, tendrán que pelear con El Fantasma del Espacio, un invasor que quiere demostrar que puede con todos. Fijaros en esa lata de sardinas con antena: ¡Es Iron Man! Jo, yo quería un traje así para ir a clase. Thor está bien con esa maza de herrero pero Hulk, ¡Uff! La Masa es enorme. Y solo tiene tres dedos en los pies.

Hulk trata de tú a Thor, que es un dios, y ya la cosa se ve venir pero disfrutemos de las aventuras de Los Vengadores.

Para lograr derrotar al Fantasma del Espacio Henry Pym se convierte en el Hombre Gigante pero es una victoria pírrica, Hulk está harto del grupo y se va. Siempre añoraremos al equipo fundador.

Ahora el problema de Los Vengadores es querer parar a La Masa, ¿por qué? Dejarle en paz. Stark ha fabricado otro traje de lata más chulo que el anterior que funcionaba con baterías solares, los nuevos transistores miniatura le permiten hacer cosas inesperadas. Pero quieren ¡Cazar a Hulk!

Pero no sólo no conseguirán atrapar a La Masa si no que encima esté conocerá y hará pareja con un implacable enemigo de la humanidad terrícola: Namor, El Príncipe Submarino. ¡Uff! esto se está poniendo al rojo vivo. Namor y Hulk retan a Los Vengadores a un combate en los túneles subterráneos del Peñón de Gibraltar, ¿quiénes ganarán?

El combate termina en tablas pues tanto Namor como Hulk se escapan, ambos son demasiado fuertes e independientes para aceptar yugo alguno aunque sea el de los bienintencionados Vengadores. Por mucho que traten de convencer a Namor este no se sujetará a ningún acuerdo terrícola y a Hulk ya ni preguntarle.

Ayer estuve viendo la última película del Capitán América y de nuevo se reproduce el dilema, y eso que no está Hulk con ellos. ¿Deben Los Vengadores sujetarse a algún tipo de acuerdo? Iron Man dice que sí, pues podrían convertirse en tiranos debido a su incontrolable poder, pero el Capi dice que nanaínas, que habérselo pensado antes de convertirles en lo que son, que la libertad no es negociable ni sujetable, que él sólo confiará en las personas, una por una, y no estará a la decisión de las masas humanas, que ya es perro viejo y se comió la Segunda Guerra Mundial. No firmará.
¡Qué colección de castañazos tiene la peli! El Hombre Hormiga por un lado y el chirla de Spiderman por otro pondrán la nota simpática a tanto superhéroe encanallado y deseoso de venganza.
Recordarlo chicos; en caso de follón vosotros siempre del lado del Capitán América, el último Vengador.
Hasta el próximo fin de semana con mis viejos cómics. Como está a punto de ser estrenada la película del Doctor Extraño recordaremos cómo era en el origen. En los lejanos años sesenta.