domingo, 21 de febrero de 2016

Mis viejos comics: Los 4 Fantasticos. En busca de Galactus.

Finalizaba la década de los 70 y mientras el que esto escribe trataba de aprender algo en la universidad Los Cuatro Fantásticos llevaban una vida de lo más relajada. Mientras yo aprendía a soldar circuitos electrónicos Reed Richards ya se había construído un teleobservatorio estelar en la azotea de casa. Habría que estudiar mucho para llegar a su nivel.

Pero su detector estelar es a su vez detectado y por el rayo de luz llega una extraña mujer que no parla cristiano, ¿qué será? ¿qué pasará? ¿a dónde nos conducirá esto?

Y tras ella llega un castrón de skrull, ya sabéis esos tipejos verdes que no paran de llamarnos perros, o infieles. Pero Mister Fantástico está preparado para pararle los pies.

Ajeno a esta movida Johnny Storm decide apuntarse a una universidad de élite para estudiar un poco y hacerse un hombre de provecho, claro, ¿qué vas a hacer de mayor si solo eres un superhéroe? ¿Jugar a la máquina del millón? Y salir con morenazas espectaculares.


En fin, que estábamos en 1979 y Los Cuatro Fantásticos seguían deleitándonos con sus fabulosas aventuras. Ya había un niño en la familia y nuevas sorpresas nos aguardaban en el siguiente número. Marv Wolfman era el encargado de escribir los guiones y Keith Pollard hacía los dibujos, Joe Sinnott ponía el extraordinario colorido de la serie.

Atrapados en un rayo de energía los tres fantásticos viajaran con la reina Adora a un planeta ¡de la galaxia de Andrómeda! Jopela, y yo todavía no había montado en avión mientras esta gente ya se hacía viajes intergalácticos. Habría que estudiar más.


Y apenas han llegado al planeta Xandar ya se ven metidos en plena guerra contra los invasores Skrull, ¡es la hora de las tortas! ¿Qué mejor lectura que ésta a la hora de la merienda?



Pero los tres fantásticos caen prisioneros de las hordas skrull y llevados a su planeta son declarados reos de muerte y la sentencia se ejecuta inmediatamente, pero aún así consiguen escapar, ¿no les habían ejecutado? Observar muchachos el morro que tiene la emperatriz skrull, ¿tú la sacarías a bailar? Yo se de uno que bailó algo así y con cosas peores. Y a todo esto, ¿dónde está la Antorcha Humana que no viene a echar una mano?

Pues Antorcha está metido en un fenomenal lío universitario del que le sacará a su enredada manera nada más y nada menos que nuestro querido Spiderman. ¡Jo, cómo mola la pesicola!

Para enredar aún más la madeja nuevos héroes y villanos entran en escena y entre todos ellos sobresale La Esfinge, que tiene el poder de La Piedra Ka. ¿Qué pasará ahora?

Antorcha deja los estudios para más adelante y se reúne gracias al rayo tractor con su familia pero solo consigue llegar a tiempo de contemplar como La Esfinge se ha convertido en un dios imparable. ¿Y ahora qué? ¿Cómo luchar contra un dios? Y egipcio nada menos.

La increíble capacidad inventiva de Richard Reeds echa mano de su último invento: Herbie, el Humanoide Robot Experimental tipo B Integrado Electrónicamente, ¡una computadora analógica que habla y vuela por la sala! Jo, y yo que me pasaba hasta las 2 de la madrugada estudiando redes de circuitos operacionales y después me dejaba las pestañas programando en la computadora del laboratorio de la universidad, ¡no hay justicia en este mundo! No os podéis imaginar cómo era aquel cacharro, no tenéis cabeza para tanto, funcionaba conectando y desconectando equipos mediante cables, como una antigua centralita de teléfonos. ¡Y Mister Fantástico ya tenía un humanoide gracias a esa tecnología! Habría que estudiar más, pasar más horas en el laboratorio, ¡otra birra! ¿Y aprobar la asignatura para cuándo? Bueno, la sacaré en septiembre, déjame terminar el tebeo.


Y como todo en este universo se hace triangulando los 4 Fantásticos deciden ir en busca del único tipo que puede sacarles de semejante fregado ¡El Gran G! Para ello tendrán que viajar por el hiperespacio; fijaros qué mal le sienta a La Cosa el viajecito. Yo seguro que hubiera poteado de lo lindo; y que esta gente ya podía viajar a velocidad superlumínica en el año 1979, ¿yo que podía hacer? ¿Qué has hecho tú?

Y, por supuesto, Los 4 Fantásticos encontrarán al inigualable, al prodigioso, al insuperable: Galactus. Pero, ¿conseguirán convencerle para que luche contra La Esfinge? ¿Y a cambio de qué? ¿Galactus estudiando? ¡Uff! me parece que yo tendría que hacer algo similar, la pila de apuntes atrasados sobre la mesa puede llegar un día de estos al techo. Eso, hay que estudiar para crecer y hacerse galáctico como ellos.

Pero para que Galactus les eche una mano hay que meter primero a un tercero en discordia pues si no triangulamos no operamos operacionalmente ni aprobamos la asignatura y ahora fijaros en las picuquis que tiene el tirano Tyros a su servicio, con esa calva y todo yo las sacaba a bailar. Además ocurre otra cosa: la sentencia de muerte de los Skrull se está ejecutando, es de efectos retardados y los tres fantásticos ya parecen abuelitos, ¿qué podemos hacer? Lo de siempre: pegar un montón de tortas.

Galactus necesitaba un nuevo heraldo para acercarse a La Tierra pues los tres anteriores ya pasaron a mejor vida. ¡Ah, cuánto lloramos con la muerte del gran Estela Plateada!

Se masca la tragedia, El Vigilante se haya en su puesto de observador impersonal Marv Wolfman sigue escribiendo los guiones y son John Byrne y Joe Sinnott los encargados de dibujar y darle color al tema. ¡No os lo perdáis! Habrá tortas de las buenas.

Cuando Galactus, el gigante devorador de mundos, y su heraldo Terrax el Indómito llegan a La Tierra el panorama no puede ser más desolador: los tres fantásticos están agonizando, tan solo La Antorcha Humana está a salvo de la sentencia mortal de los Skrull. ¿Quién defenderá a este planeta ahora?

El escenario, es triangular por si no os habéis dado cuenta, ya está dispuesto para la gran tragedia: La batalla entre titanes. ¿Quién ganará? ¿Sois capaces de imaginarlo? Mirar en la siguiente página.

Pero aún queda un problema insuperable: tres de los cuatro fantásticos están agonizando y tan solo La Antorcha puede salvarles, ¿pero cómo? ¿Tony Stark?  Tal vez esté con Los Vengadores y pueda echar una mano, nada, Los Vengadores están salvando el planeta por otra línea, Stark está en Escudo enfrascado en un experimento radioactivo, ¿la reina Adora? tampoco, ignoran si hay cura para la maldad Skrull, entonces ¿quién?

Pues un Skrull, y no uno cualquiera sino el Skrull X, diseñado especialmente para destruir a Los Cuatro Fantásticos.

Pero el castrón y cabezón verde no puede con Antorcha y este consigue salvar a su familia y que vuelvan a caminar lozanos y hermosos y yo, ¿qué podía hacer? ¿apuntarme a un gimnasio para ponerme cachas como Los Cuatro Fantásticos? ¿O estudiar aún más y aprobar todas las asignaturas? Aquel año suspendí la electrónica y me pasé el verano arreglando televisores de los vecinos y cosas así, funcionaban las teles de entonces con tubos de vacío, la gente los llamaba lámparas, ¡lámparas!
Galactus había ganado la batalla y regresado a las estrellas pero nuestro mundo había cambiado tras el final de La Esfinge, paulatinamente se iría haciendo digital, se abandonaría los discos de vinilo y las cintas de cassette, las cámaras de fotos ya no usarían carretes y, bueno, hasta llegar a este desastre mundial de hoy día. ¿Alguién por la red de redes recuerda cómo eran los ordenadores analógicos?

Yo sí, y creedme, algunas noches todavía tengo pesadillas y no, nunca, pude pelear al lado de los maravillosos 4 Fantásticos.
Hasta el próximo fin de semana y mis cómics favoritos.