martes, 14 de julio de 2015

Fluyan mis lagrimas, dijo el policia; novela de Philip K. Dick

En estas noches tropicales que tan difícil se hace el poder dormir qué mejor que llevarse a la cama una buena novela, esta es la última que he leído: Fluyan mis lágrimas, dijo el policía de Philip K. Dick el extraordinario escritor estadounidense.
He disfrutado con su lectura y os la recomiendo, son muchas ya las novelas de Dick que he leído y esta es de las buenas; le concedieron el premio John W. Campbell del año 1975 y sería por algo. El mundo dislocado que presenta el autor, una California donde los africanos han sido prácticamente extinguidos, los estudiantes viven en campus totalmente vallados de los cuales no pueden escapar, hay campos de trabajos forzados donde va a parar cualquiera que se pase de la raya, la policía gobierna el estado, los ciudadanos se drogan, se drogan constantemente, incluso tienen una cartilla, como las de racionamiento, donde sellar las drogas que se toman a diario.
En fin, al que disfrute con Dick esta es una de sus mejores obras. Dos mundos, o universos paralelos, en los cuales el lector irá entrando y pasando alternativamente según los personajes se tomen una droga u otra. Mescalina, LSD, debían ser como golosinas en la época en que Dick escribía sus novelas.

Pero siempre me hace disfrutar este hombre en cada libro suyo que leo. Su pasión por la música, la buena música, se me contagia enseguida, leyendo esta novela no dejaba de recordar el sonido cuadrafónico, aquellas grandes cajas de cinta cassette, Así habló Zaratrusta de Eumir Deodato sonado a tope por los cuatro altavoces mientras vas leyendo las desventuras de los endrogados personajes de la novela en una trama enloquecida, como enloquecido estaba el autor, es toda una experiencia para estas noches tropicales que el desierto del Sáhara no deja de lanzarnos sus ardientes vientos y calentarnos la mollera.
Risueño Charlie nunca se equivoca: seguirá haciendo calor, cada año más calor, pues el desierto no deja de crecer y nosotros producimos cada día más y más CO2.
Qué se le va a hacer.
Leer.