lunes, 29 de diciembre de 2014

Setas de la montaña leonesa 2.014

Una nueva excursión, en esta ocasión por las montañas cercanas a Prioro y Tejerina, me permitió hacer nuevas fotografías de setas de la montaña leonesa. Como estoy comenzando a conocerlas muchas de ellas resultan para mí totalmente desconocidas y ya no digamos saber si son comestibles. La primera de las fotos que os presento son setas del tipo Flamulina velutipes, la maravillosa Colibia de pie aterciopelado, los sombreros son comestibles y hay quien dice que son sabrosas bien cocinadas. ¡Pude llevarme un cesto para casa! pero me limité a hacer una foto. En Japón son muy apreciadas y las llaman enokitaké y en Taiwan las cultivan por miles y miles de toneladas anuales.
Hay que respetar las setas, en muchas comunidades es necesario un permiso especial, hay zonas acotadas donde está totalmente prohibido recogerlas, y en muchos montes me he encontrado con zonas alambradas para impedir el acceso a las setas.
Pero, además, hay muchos tipos de hongos en un valle de montaña; os invito a conocer algunos.

Al haber perdido las hojas muchos árboles muestran estos primeros días de invierno los populares Muérdagos, un hongo llamado Viscum album que suele crecer en las ramas de ciertos tipos de árboles.


En los troncos de los árboles suelen crecer unos hongos muy especiales que tienen esa forma como de lechuga, ignoro aún su nombre. Llegan a crecer tanto que se desprenden y caen del tronco lo cual nos puede permitir verlo por debajo; el entramado que tiene este hongo.

En las ramas de las hayas nos llama la atención un precioso hongo de una maravillosa tonalidad naranja; es el hongo Tremella mesenterica.

Y en las ramas caídas podemos encontrar una serie de hongos aprovechando que la madera aún no está muerta, al menos completamente. Estos hongos de la foto pueden ser del tipo Stereum rameale o bien del tipo Stereum hirsutum, es estéreo peludo.
Pero vayamos con las setas, que son mucho más fotográficas y alguna me resulta vagamente conocida. Tan solo estamos caminando por prados y bosques; no hace falta salirse del camino para encontrar estas maravillas que vienen a continuación.

En los prados, son pastos alpinos, al lado del chozo del pastor y por donde hace unos días aún pastaban las vacas vemos crecer pequeñas pero preciosas setas. Estas pueden ser del tipo Helvella.
Seguramente del tipo Entoloma.

Un poco más allá y soportando las heladas encontramos unos buenos ejemplares de Peziza badia o Peziza parda, como también se les llama en España.

No será necesario revolver mucho ni salirnos de los senderos, bajo las hojas de los árboles y por las praderas iremos encontrando setas y más setas. Estas setas tienen un precioso color blanco albino. Posiblemente sean del tipo Clitocybe Gibba, o clitocibe embudado. o bien

Un bonito par de setas con una tonalidad y aspecto que me hacen pensar en el Cortinarius sanguineus.

Un par de fotos para mostraros esta bonita seta. También puede ser del tipo Cortinarius speciosissimus, tal vez un ratoncillo le hincó el diente pues se le notaba un bocado.

En los prados más altos, donde suelen pastar los rebaños de ovejas, encontramos docenas de corros de estas pequeñas setas. Tal vez sean de un tipo muy común y sin valor culinario que se denomina Arrhenia onisca, también llamadas Omphalina oniscus.

Y también este otro tipo de pequeña seta con su precioso color violeta. Pueden ser unas preciosas Amanita porphyria, la amanita purpúrea, el pie estaba bastante enterrado y no me puse a desenterrarlas. No es mortal de necesidad pero ni se os ocurra llevar una a casa.

De regreso al valle nos llama la atención unas preciosas setas con un color casi negro azabache.

Aún llama más la atención este ejemplar con un tamaño de más de diez centímetros de punta a punta.

No sé si algunos animales, tal vez ratones, comen setas pero es muy común ver algunos ejemplares deshechos o pisoteados y a menudo con marcas de mordiscos.

Algunas setas llaman enseguida la atención, aunque sean de pequeño tamaño, por su colorido; en este caso amarillo. Podría ser un Robezuelo falso, una Hygrophoropsis aurantiaca, pero no estoy seguro, era una seta muy pequeña.


Y ya cercanos al pueblo, por los prados donde pastan los bueyes aún encontramos docenas de pequeñas setas.

Si me permitís un pequeño consejo, yo en este tema de los hongos estoy comenzando, al hacer las fotos es buena idea poner algo a su lado para mejor reconocerlas y apreciar su tamaño; tener una referencia que os permitirá identificarlas buscando por libros y por internet.

Conocer un poco el maravilloso mundo de los hongos os hará disfrutar muchísimo más de vuestras excursiones por campos y montañas, aprenderéis a amar la naturaleza y desvelar sus secretos, la respetaréis y protegeréis con mayor ahínco. Es gracias a los hongos que tenemos montes y bosques llenos de vida y belleza. Animaros a conocerlos, no os defraudaran.