martes, 22 de julio de 2014

Los Reyes del Grial. La Copa de Doña Urraca.

Por fin tuve el tiempo libre necesario para poder leer el libro Los Reyes del Grial, libro de documentación histórica de Margarita Torres Sevilla y José Miguel Ortega del Río en el que se llega a la clara conclusión de la Copa de Doña Urraca que se custodia desde hace siglos en la Real Basílica de San Isidoro de León es la que dio origen a los mitos y leyendas sobre el Santo Grial.
Cuentan en su densa obra las peripecias de esta Copa, custodiada durante siglos en el Santuario de Santiago, en el Monte Sión de Jerusalén; viajó a España, junto a otros regalos del califa de Egipto al rey de León Fernando I el Magno. La Copa tenía la fama de ser la utilizada por Cristo en la Última Cena y se le atribuían poderes curativos; tal es así que el gran líder de los mahometanos Saladino ordenó a uno de sus jefes que arrancase una esquirla de la Copa para curar a una de sus hijas. Esa copa de ágata, mellada y recubierta de oro y joyas es la que los reyes de León custodiaron hasta nuestros días.
El rey Fernando ordenó la construcción de dos nuevos monasterios, uno al lado del otro, dedicados a San Juan Bautista y a San Pelayo, ya desaparecidos y que serían el origen de la actual Real Basílica de San Isidoro. La relación de los reyes leoneses con los monarcas y nobles franceses está más que probada, la hija mayor de Fernando, Urraca, otra doña Urraca, se casó en primeras nupcias con Raimundo de Borgoña, esto unido a la cada vez mayor popularidad del Camino de Santiago hizo que no solo nobles si no que también troveros y trovadores, peregrinos de todo tipo y pelage, pasaran todos los años por la ciudad de León donde se custodiaba la Copa de Cristo.
Solo faltaban los escritores para que surgieran obras como Parsifal y otras muchas y que por toda Europa se extendiera el mito del Santo Grial.

  Margarita Torres y José Miguel Ortega son los autores del libro; tuvieron que emplear muchas horas de estudio y documentación, viajes a Egipto para leer en las fuentes de la universidad cairota, y también en el propio museo del Panteón Real de San Isidoro para llegar a buen término esta investigación sobre Doña Urraca, reina de Zamora e Infanta de Hispania, que convirtió la Copa de Cristo en el Santo Grial.

En el Panteón Real, sobre las tumbas de Fernando I, Doña Sancha, Doña Urraca y otros reyes leoneses está pintada la Última Cena, una versión varios siglos anterior a la que realizó Leonardo da Vinci, y en el rincón izquierdo vemos a un simpático personaje, Marcial Pincerna, que ofrece a Cristo la Copa, la dichosa Copa origen del mito, para que beba un poco de vino.

Pero en el lado derecho, ojo al dato, ¡en el lado derecho! de la primera representación mundial de la Última Cena de Cristo, pues nunca antes en ningún sitio se había representado en templo o lugar alguno, aparece un interesante personaje: Tadeo, que le presenta un besugo a Cristo para que termine de cenar.
Cualquiera que conozca un poquito las costumbres de los judíos de ahora y de hace miles de años sabe que son de poco comer pescado, y desde luego nunca, ¡atentos!, nunca comer pescado en Pascua. Es el Día del Cordero. ¿A quien se le podía ocurrir pedir besugo para cenar?
Margarita y José Miguel ya tenéis el pie para la siguiente obra, el origen del maravilloso mito del Rey Pescador. Seguro que venderéis libros como churros si lo escribís.
Si queréis leer más sobre el tema os remito a mi blog Camino de las luciérnagas y una entrada que le dediqué al tema hace unos meses.
http://caminodelasluciernagas.blogspot.com.es/2014/04/el-santo-grial-puede-estar-en-leon.html