lunes, 6 de enero de 2014

Atención frotadores: mi regalo de los Reyes Magos

Hoy es el día de la Epifanía del Señor, más conocido por la fiesta de los Reyes Magos y todos nos hacemos regalos, así que se me ocurrió compartir con vosotros un capítulo de mi novela Atención frotadores: ¡ondas de choque! ¡ondas de choque!
Para los que no la hayáis leído os adelanto que se trata del primer viaje estelar de la humanidad en una portentosa y pequeña nave espacial y su primer punto de paso, chekpoint, ha sido el sistema estelar Sirio, en la foto; pero no se quedan ahí, van a continuar viajando por las estrellas hacia su destino fijado.
La nave espacial está gobernada por una computadora superavanzada y extraña que no permite el control humano, lo cual da lugar a las situaciones más paradójicas.
Disfrutar con su lectura y que durante el año que comienza nos podamos regalar muchas cosas más.


Mirando adelante sin rencor alguno

Seis horas más tarde todos los viajeros se hayan reunidos de nuevo en la sala de control. En las pantallas tan solo aparece la imagen de un pequeño globo colorado; ya han vuelto a superar de nuevo la velocidad de la luz. El asistente parece haber recobrado la cordura y han retirado las mantas térmicas que cubrían los equipos; la temperatura ambiente ha bajado ligeramente de los 30º C y todos se han desprendido de las fundas protectoras; caminan semidesnudos por la nave. Están deshechos física y síquicamente.
−A ver, asistente, explícanos en pocas palabras qué nos espera ahora. ¿Qué tenemos por delante?
−Seguimos imperturbables y precisos nuestro camino a las estrellas. Nuestro próximo objetivo es cruzar el río Erídano.
− ¿El río Erídano? ¿Qué dices? Pájaro de mal agüero. ¿Nos vamos al Hades después de pasar por el infierno de Sirio?
−Correcto, Monserrat. Procuraré no ser su Faetón y la experiencia pasada nos servirá a todos de gran lección. Nos espera por delante una zona de grandes nubes de gas y polvo galáctico; ignorada densidad de materia oscura. Fluctuaciones constantes serán inevitables; intentaré que no superen el 30% como he venido haciendo hasta ahora. Navegación de cabotaje.
−Mírame, ¡mírame! bicho; que yo entiendo un rato de astronomía. El río Erídano es una constelación formada por más de una docena de estrellas y unas cuantas galaxias muy lejanas ¿Dónde nos dirigimos exactamente?
−Disculpe mi prosapia, María; sus conocimientos fueron de gran ayuda para sobrepasar el sistema estelar de Sirio. Próximo chekpoint es la estrella conocida como Épsilon Erídano.
− ¿Épsilon Erídano? Ya, claro, lógico, está ahí al lado.
− ¿Cerca? María, ¿de qué distancia estamos hablando?
−Se encuentra a unos 10.5 años lux del sol. Pero de Sirio…, es aproximadamente la misma distancia que hemos recorrido desde la Tierra.
− ¿Otros seis meses? Se levanta la sesión; tengo cosas que hacer.
−Nos vamos todos, Juana; me apetece hacer algo especial. Hay un par de lubinas que me están diciendo: ¡cocíname!
−Eso sí que es buena idea, Iñaki. Recogeré unas cuantas verduras; tenemos gran cantidad de zanahorias que podemos aprovechar ya mismo.


Una hora más tarde todos los tripulantes están entrando y saliendo del salón comedor, poniendo la mesa, trayendo cosas del almacén, y charlando sobre las horas pasadas. Cosme les presenta, en absoluta primicia estelar, su último robot montado (¡Y que funciona!) en este caso puede ser de gran utilidad: es un robot aspirador. Circulará por la planta baja recogiendo polvo de todos los rincones del suelo.
−Solo tenéis que abrirle la puerta al pasar y os limpiará el suelo del cuarto.
− ¿Y para los del piso de arriba? ¿Nos harás otro?
−No será necesario, Marta. En cuanto proteja el hueco de la escalera, para que no se caiga por él; será cuestión de cambiarlo de planta de vez en cuando. Limpia y abrillanta los suelos.
−Es una idea muy buena la que has tenido; ya decía yo que pasabas muchas horas metido en el taller.
−Mucho mejor fue la tuya, María, de tapar con mantas de aluminio los equipos y a nosotros mismos. ¡Y que a nadie se le ocurrió mirar en las estanterías altas de los armarios! Si hay de todo. ¿Qué habrá en las superiores?
−Ya, están cerradas magnéticamente; pero ahora tenemos a nuestra disposición una equipación como para pasar meses subiendo picos en el Himalaya. Y nosotros pasando frío cuando…
−Pero encontramos la manera de combatirlo…
−Quita esa mano de mis gluteus máximus (¡después de la siesta vienes a verme!)
−Yo lo que peor llevé en esta crisis (disimula) fue los calambres en las piernas. Tantas horas sentado al ordenador; parecía que tenía las piernas de madera.
−Pues yo los olores; ya sabes, las embarazadas tenemos el olfato muy agudizado, y cuando la nave nos dejó en situación de emergencia, con todas las puertas abiertas, entre el calor y los olores me puse fatal; pero fatal. Quise seguir todo lo posible en la consola de mando pero el tufo que llegaba de los baños y el invernadero me tumbaba. Ya traen la cerveza. ¿Está fría?
− ¡Helada!, corazones, ¡cerveza helada! Una rubia fantástica.


Resilencia, la resilencia es la virtud que sobresale en sus perfiles personales; combarse y no romperse, volver a empezar una y otra vez; algo tan solo al alcance de los seres humanos. Las nubes de gas y polvo galáctico son intensas en la zona que vamos a atravesar; será una navegación simpática. ¿Cuánta lux podemos soportar sin desmadejar vergas y jarcias de la nave? Calcularon que soportaría un máximo de 40 lux por un corto tiempo. ¿Qué lux tenemos ahora? Un instante, lo calculo. Déjalo. ¿Quieres que te cuente algo de cómo les va a los tripulantes con las vergas? ¿Humor escatológico? No está a mi alcance. Pero sigue aprendiendo su lenguaje simbólico y después me lo pasas.

Humanos y sus creaciones mecánicas; solo Dios sabe si algo bueno puede salir de esa conjunción casual. Ante la dificultad no vale el desánimo ¡Ofende al Creador! Como diría Juana. Les quedan meses por delante hasta llegar a la próxima estrella. Bueno, eso es lo ellos creen. Tripulantes. El universo se expande y nada es igual al instante anterior. Las cosas cambian constantemente. Ya pillarán el concepto.



Escribir una novela es un trabajo arduo y cansino, son muchos los datos y notas que tienes que manejar. Al ser ésta una novela de ciencia ficción me pasé meses estudiando temas científicos y técnicos bastante difíciles de asimilar, por lo novedoso o alejado de mi actividad diaria. Para aliviar la pesadez de pasarse horas al ordenador escribiendo o pasando las anotaciones de mis cuadernos me entretenía en ocasiones imaginando el aspecto que podrían tener los protagonistas. Si fuera llevada al cine, ¿quienes podrían protagonizarla? ¿qué actores españoles podrían encarnar estos personajes? Por que hay muchos y muy buenos entre los jóvenes actores españoles actuales. La chica de la foto, una famosa actriz, me parece ideal para el papel de Ruth. ¿Vosotros qué opináis?
Los que no hayáis leído, gratis, los capítulos anteriores de la novela podéis hacerlo en mi blog Camino de las luciérnagas, que es en el que suelo poner las cosas que escribo: cuentos, poemas, novelas, y cosas de ese tipo: