viernes, 4 de octubre de 2013

Camino de Santiago por el Norte. De Santander a Llanes.

En el mes de agosto, aprovechando unos días de vacaciones, pude recorrer otro tramo del Camino del Norte a Santiago de Compostela. Desde Santander hasta Avilés. En un par de entradas y con unas cuantas fotos os comentaré mis impresiones de este precioso camino por la costa y los lugares por los que paré.

Aquí me tenéis tan ufano a la salida de casa camino de la estación de autobuses para marchar hasta Santander. Al llegar me fui directo al alojamiento y aún me dio tiempo para cenar y dar un paseo por bonita ciudad.

Al día siguiente amaneció lloviendo y como iba solo arreglatelas como puedas. Pero hacia el mediodía comenzó a clarear y ya pude hacer alguna foto con la ayuda del paraguas. Esta es la ría de Mogro y al fondo se ven las dunas de Liencres. Un paisaje precioso después de toda la larga salida de Santander y las urbanizaciones continuas.

Como iba fresco y era el primer día de caminata no paré hasta Santillana del Mar. Encontré alojamiento en una casa rural a las afueras donde me pude duchar y cambiar de ropa.

A última hora el cielo despejó completamente y pude llegar al último recorrido guiado por la Colegiata. Nunca había estado en Santillana del Mar y no me defraudó la visita.

Es una villa muy turística, llena de tiendas de recuerdos medievales y productos de Cantabria. Encontré a duras penas un estupendo lugar donde cenar y aún tuve tiempo de dar un paseo antes de acostarme. El cansancio del palizón estaba haciendo mella y no estaba yo para trasnochar.

Al día siguiente me esperaba una buena caminata hasta Comillas, pero por el camino, siempre por el interior y alejado del mar, te vas encontrando con lugares llenos de interés. Esta es la iglesia de San Pedro, camino de Caborredondo, y que se encuentra en lo alto de un monte desde donde se puede divisar el mar.

Unos kilómetros más adelante te encuentras la iglesia de San Martín, en el barrio de La Herrería de Cigüenza. Este templo sí pude conocerlo por dentro y tiene una maravilla de retablo, hecho con maderas nobles traídas de América del Sur, que te quedas asombrado viéndolo.

El siguiente punto de paso es Cobreces, destaca en la villa su estilizada iglesia de San Pedro. Aún me quedaban un montón de kilómetros para llegar a Comillas.

Pero sobre las tres de la tarde ya estaba llegando a Comillas y buscando alojamiento. Pasé una tarde deliciosa paseando por la villa y disfrutando de un ambiente fenomenal. La playa estaba a rebosar de gente. Tuve buena suerte con el tiempo.

Una maravillosa mañana para dejar atrás Comillas y andar hasta Unquera. Al llegar al lugar de Tejo los Picos de Europa ya están a la vista y te acompañan durante buena parte del recorrido.

A media mañana ya andaba caminando por las calles de San Vicente de la Barquera, como ya había estado el año pasado dí un paseo, hice cuatro fotos, tomé una sidra, y a seguir caminando.

El siguiente punto de interés es la Ría de Tinamenor.

Y al fin parada y fonda en Unquera. Una estupenda tarde veraniega en Unquera para recuperarse. Al dia siguiente hay una larga etapa por delante.

Y una última etapa también alejado del mar hasta llegar a Llanes. Este es un albergue de peregrinos que hay en la bonita villa de Colombres.

Podría haber tomado el sendero que va por los Bufones pero seguí las flechas amarillas que te llevan por el interior. Iba solo y no estaba muy seguro de mis fuerzas así que preferí caminar por Vidiago y Puertas de Vidiago, que siempre puedes encontrar algún sitio abierto donde comer y beber algo.

Y al fin llegué a Llanes, donde nunca había estado. Una villa muy bonita y me quedé con ganas de volver en cuanto pueda. Estaba de gente hasta la bandera y tuve suerte de encontrar alojamiento en un hotel de las afueras. Merece la pena recorrer a pie este tramo que os he relatado.
Podéis ver más fotos y comentarios en mi blog