sábado, 15 de junio de 2013

El porqué de los chemtrails, estelas de condensación de los aviones.

Durante años he leído todo tipo de curiosas teorías sobre las estelas de condensación, chemtrails, que a diario vemos en el cielo, pero la conclusión puede que sea de lo más simple y a la vez alarmante.
Cuando un avión pasa por la atmósfera, normalmente a más de 10.000 pies, atraviesa zonas de mayor o menor humedad relativa y temperatura ambiente y por ello deja atrás esa estela.


Los aviones que efectúan vuelos trasatlánticos alcanzan alturas que llegan a los 12.000 metros y aún más, por lo cual bordean la troposfera por su tropopausa; el límite con la siguiente capa del planeta que es la estratosfera.

Cirros, cúmulos y cumuloninbos se producen de manera natural por la condensación de la humedad atmosférica de la troposfera; los chorros de un avión producen esos minicirros en las turbinas al ir de un aeropuerto a otro. No hay otro misterio.

El auténtico problema, invisible a nuestros ojos, es la humedad que hay en la atmósfera. El agua suspendida sobre nuestras cabezas; nosotros tan solo observamos las nubes, cuando se condensa en las zonas bajas de la atmósfera, pero no sabemos cuánta agua hay allá arriba.

El ciclo del agua; el agua contenida en los océanos, mares, lagos y embalses, en la tierra misma se evapora hasta alcanzar zonas frías de la atmósfera donde se condensa para volver a caer.
Pero debido al Cambio Climático cada vez mas agua se evapora, y sube a capas cada vez mas altas de la estratosfera; hasta los 50 y más kilómetros de altura. Esa humedad no se percibe a simple vista.

Los aficionados a la astronomía podrán guiarnos para encontrar ese "agua escondida". Los más importantes y novedosos telescopios que se han montado en los últimos tiempos no han tenido mas remedio que instalarse en lugares remotos y a gran altitud; como los observatorios del Desierto de Atacama, en la foto, y sitios similares.
¿La razón de irse tan lejos y tan alto? La humedad atmosférica. Estos instrumentos científicos son muy sensibles a la humedad que hay incluso a muchos kilómetros de altura y que no para de aumentar.

De ahora en adelante, cuando miréis al cielo y veáis chemtrails, o cualquier tipo de nube natural, tratar de imaginar un inmenso embalse suspendido sobre nuestras cabezas, un embalse atmosférico, humedad que se va acumulando en capas cada vez mas elevadas. Está muy difuminada, por el momento, no se suele condensar, en el día a día, pero gota a gota se va llenando.
No tiene nada de especial o mágico, no hay conspiración o maldad alguna; es agua. Nosotros vamos calentando el planeta con nuestras humanas actividades y el agua se evapora, cada año se evapora más y más agua; es física y química que estudiamos en la escuela.


Noé aguarda. Volverá a llover, llover y llover. No hacen falta matemáticas de alto nivel, con la cuenta de la vieja sobra. Cuando la cantidad de agua evaporada alcance cierto nivel sencillamente: se precipitará.
¿No estáis de acuerdo con mi hipótesis?
Pues seguir mirando al cielo, las nubes son muy bonitas y los chemtrails aparecen y desaparecen constantemente.

¿Paramos el Cambio Climático o comenzamos a fabricar un buen arca? Son dos opciones. Elegir.