sábado, 9 de marzo de 2013

Equipamiento deportivo de supervivencia. Prevenir las catastrofes.

   A menudo leemos noticias sobre catástrofes de todo tipo y situaciones que desafían toda previsión. Vemos programas de televisión, documentales, películas de tipo apocalíptico o como lo quieran llamar, en alguna ocasión nos tocará a nosotros; pero casi nunca nos dan la menor información sobre como estar mínimamente prepararado para situaciones en las que uno tendrá que salir de casa deprisa y corriendo, dormir en un refugio improvisado, o al aire libre, mientras pasa la situación de alerta roja.


Con la experiencia que me dan los años, y el haber estado metido en mas de una, me permito hacer una serie de sugerencias para, sin caer en paranoias y chorradas, tener en casa, y siempre presente y a mano, unas serie de cosas que ponerse deprisa y corriendo, y que te permitirán salir del paso con suficiente holgura y comodidad.
Y para ello no hay nada como la ropa deportiva; especialmente la ropa de senderismo, pues suponemos que la catástrofe nos sucederá en el pueblo, villa, o ciudad que habitemos.
No es una broma, lo digo en serio. Cuando no es una inundación es un vendaval, o situación similar, que te pilla de improviso, tienes que salir con lo puesto; y no sabes cuando volverás a casa.

La primera capa será siempre una camiseta fina de fibra, muy transpirable y cómoda.
Que te permita gran libertad de movimientos y que no huela a petróleo (como les suele ocurrir a algunas marcas) Pasarás muchas horas o días con esta camiseta puesta, así que mejor que compres alguna de calidad.

Como segunda capa, mucho mejor que una camisa o un jersey, son las camisetas de lana merina, de manga larga. Abrigan estupendamente aunque se humedezcan; y son muy cómodas y confortables.
En las fotos veis varios modelos, con cremallera en la pechera y bastante largas de cuerpo, cubriendo bien la espalda baja; esa zona donde se cogen tantos dolores con las corrientes de aire frío.
Pesan muy poco y abrigan más que el mejor jersey.

No puede faltarnos en casa una buena chaqueta de fibra polar; mejor si tiene tratamiento antiviento, windstopper.
Puede tener capucha y aperturas en los costados para ventilación de esa zona tan olorosa. Lo importante es que pesan poco y abrigan mucho.

Y para terminar con el torso un buen chubasquero, o chaquetón en invierno, que nos proteja de la lluvia y las inclemencias meteorológicas.

Unos buenos pantalones de senderismo nos permitirán sentarnos o tirarnos en cualquier sitio. Fuertes y resistentes a los desgarrones, pero muy cómodos para caminar durante el tiempo que sea necesario. Secan enseguida si te empapas.

Si el tiempo es invernal o bastante cambiante vendrá muy bien llevar con nosotros unas mallas o pololos deportivos. Servirán como primera capa, debajo de los pantalones, si hay que caminar por el campo con tiempo desapacible y como pijama si hay que pernoctar en cualquier sitio improvisado.

Calzado de emergencia: el ideal son las zapatillas de senderismo. Ligeras, duras, transpirables, y aguantan una cierta cantidad de lluvia. Secan rápido. Ideales para cualquier situación que no sabes qué te deparará la suerte. Esa fuerte suela con tan buen agarre te sacaran de mas de una situación peligrosa y su precio es similar a las demás zapatillas de deporte.

Si el tiempo es invernal mejor será tener a mano unas buenas botas de senderismo. No tienen porque ser grandes, pesadas, no son para subir el Aneto; mejor las que se suelen usar para salir de excursión por el campo y la montaña. Ligeras, con buena suela, goretex o fibra similar para aguantar bien la lluvia y la humedad.
El calzado que propongo debe ser utilizado con unos buenos pares de calcetines de montañero; protegen los pies de las ampollas si hay que caminar bastante, mantienen los pies calientes y se pueden lavar a mano, secan rápidamente.
Con estas pocas cosas ya estás vestido para soportar la mayor parte de las catástrofes que te puedan pillar en algún momento y además te animaran a salir al campo a respirar aire limpio.
Seguir los consejos de Protección Civil, la U. M. E., la Guardia Civil o autoridad competente y no perder la calma. Evitar las chorradas y el descontrol.
Paso corto y vista larga; es lo que me enseñaron mis mayores y funciona en cualquier situación.

Una mochila de montañero, de entre 30 y 40 litros, nos permitirá cargar con las cosas necesarias para dos personas. Ropa interior, ropa de recambio, sacos de dormir, un pequeño botiquín, linterna de petaca o similar, etc.
Si se tiene en mente como actuar se tardan cinco minutos en prepararla y salir pitando a ponerse a salvo.
Si tenéis ganas de mejorar esta entrada podéis dejar comentarios con vuestras propias ideas y las añadiré.
Seguro que a mucha gente le vendrá bien leer este tipo de información sobre como equiparse para las catástrofes de todo tipo. Gracias.

 Y si un día os veis metidos en un buen cisco y habéis seguido estos sencillos consejos seguro que me lo agradeceréis.