martes, 14 de diciembre de 2010

Yalal ad-Din Rumi, el prodigio de Persia.

¡Oh, los misteriosos mundos que ruedan en el totalizador océano de la Mente! 
Fluctuan allí aceleradamente nuestras formas como si fueran copas, únicamente para llenarse y hundirse luego sin dejar burbujas. 
Al espíritu no puedes verlo- ¡y está tan cerca! 
Bebe de esta Presencia, no seas como la jarra que repleta de agua permanece con el borde reseco. O como el jinete ciego que es llevado lejos sin ver nunca su caballo bajo su muslo.
Este es un pequeño párrafo de la inmensa obra que dejó escrita Yalal ad-Din Rumi, el excelso poeta persa, conocida como Manasví e Manaví. Sus segidores dan vueltas y vueltas sobre sus doradas frases. Pudiendo llegar a ser considerado algún tipo de nuevo profeta prefirió hablar y ser la música y el amor en vida y enseñar a sus discípulos a danzar silenciosamente.