Follow by Email

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Recuerdos de Tenerife, años 80, Loro Parque.


En la zona norte de la isla de Tenerife hay un zoológico de lujo y sin par en el mundo: Loro Parque. Mi primera visita, a finales de los años 80, me dejó sorprendido y maravillado. Sus reservas de loros y papagayos es inigualable y los espectáculos con ellos verdaderamente brillantes.
Cuando yo les visité el espectáculo principal, el Loro Show, se llamaba Loro Visión, y tal vez hoy día se llame de otro modo pero es igual, es una delicia. Los papagayos son increíbles.
https://www.loroparque.com/


Si alguna chica se acerca demasiado a ellos se ponen a hacer cosas muy curiosas. Es muy divertido.



También puedes ver flamencos, grullas y cisnes, una delicia fotográfica desde luego. ¡Y loros! muchos, muchos loros.



Pero también puedes caminar y ver de cerca tigres, tortugas, de todo; se le pasa a uno el día y ni se entera, apenas parando para comer algo en alguno de los bares. Eso sí, ¡cuidado con los gorilas! No les robéis la atención a sus cosas, les sienta muy mal.




De aquella mi primera visita guardo especial recuerdo al espectáculo de los delfines, ¡una pasada! El Delfinario estaba recién inaugurado y me pareció sensacional.


Como soy de León no podía despedirme sin saludar a mis congéneres marinos, son unos cachondos.
Y sin más, no puedo dejar de recomendar la visita al Loro Parque de la Isla de Tenerife. Regresé en otra ocasión, sobre todo por conocer el Siam Park, y me pareció estar talmente en Tailandia. Hacen un trabajo fantástico.
Otro día subiré más fotos de las Islas Canarias.

domingo, 10 de noviembre de 2019

Recuerdos de Tenerife, Icod de los Vinos y Garachico, años 80.


Recordando mis alocadas vacaciones en las Islas Canarias, allá por los años 80, recupero para el blog unas fotos dedicadas a la Isla de Tenerife. Me apuntaba en una agencia de turismo local a una excursión, normalmente con nórdicos y alemanes, y nos llevaban con toda tranquilidad de visita turística a renombrados lugares de la isla partiendo del Puerto de La Cruz, donde me alojaba.
En esta ocasión es una excursión hasta Garachico, según recuerdo, pero primero paramos para contemplar el Castillo de San Felipe. Un día luminoso y maravilloso.




Para quienes no conozcan las Islas Canarias les aseguro que todas ellas están llenas de rincones y personas maravillosas. Eran tiempos de fotografía analógica, diapositivas, y se tenía uno que controlar un poco porque sino empezabas a tirar fotos y caían los carretes cosa mala.


Un lugar espectacular son los Jardines Sitio Litre en el Puerto de La Cruz.




En Icod es preceptivo parar a conocer el fabuloso Drago Milenario, espectacular, realmente espectacular. No dejan acercarse a él pues es tal la cantidad de personas que cada año pasan por aquí que podrían dañarlo. Tiene dos palmeras por compañeras y recuerdo vagamente una leyenda local, algo que une a estos tres seres por los siglos de los siglos. Por cierto en Icod tienen unos vinos cojonudos, de eso me acuerdo bien.
Tienes al Pico Teide justo encima pero no pude fotografiarlo a contraluz.
Icod de los Vinos




Me pareció muy interesante la visita al Parque del Drago, una maravilla biológica. Además te cuentan cosas históricas, como una erupción volcánica que se llevó el pueblo por delante y estas ruinas es de lo poco que se conserva.



Ya estábamos a finales de los años 80 y muchas cosas tradicionales estaban a punto de perderse; por ejemplo el por qué de la fama de los vinos de esta zona, y como los realizaban.




La excursión continuó hacia Garachico donde pudimos darnos un chapuzón en su fabuloso Caletón.
El Caletón
La excursión era del tipo media pensión así pues tras el baño el calentón. Nos llevaban a comer a un restaurante previamente contratado y siempre caía una rubia y maravillosa compañía, pero eso ya es cosa propia y no trato de confundir al turista.
El ambiente en aquellos años era fabuloso y sus discotecas de ole y ole, en fin. Recuerdos de Tenerife, ya subiré más fotos en sucesivas entradas.

sábado, 2 de noviembre de 2019

Ciudad de Segovia y El Acueducto, años 80.


He terminado de recuperar diapositivas con treinta años a cuestas, hoy subo al blog las que me restan de una visita a la ciudad de Segovia. Desde la estación de renfe al acueducto es un buen paseo pero merece la pena hacer la subida, las vistas son estupendas, ¿no le parece así?




Por aquellos días la calle de Teodosio el Grande y prácticamente todas las de la ciudad estaban cubiertas por automóviles. Pero siempre se puede obtener una buena foto si se sabe buscar y andar lo suficiente.
Al parecer el acueducto fue terminado en tiempos del emperador Adriano, llegaba abasteciendo agua a la ciudad y alcanzaba hasta el alcázar; estuvo en servicio hasta el año 1072 que fue derribado en parte por las tropas de la taifa de Toledo del rey Al Mamúm aprovechando las disputas entre los reyes de Castilla, Sancho, y de León, Alfonso.


Después apetece caminar por las calles de la ciudad visitando los edificios más emblemáticos, la casa de los picos por ejemplo.




Entre los muchos templos de la ciudad destaca, por supuesto, su catedral de estilo gótico.
http://catedralsegovia.es/es




Otros templos como el San Martín también merecen ser visitados, y sobre todo pasear por sus concurridas calles; por entonces no había tanto turista como ahora pero los fines de semana estaban bien concurridas.




Las diapositivas han perdido la mayor parte de sus maravillosos colores pero aún así permiten hacerse una idea de cómo era un fin de semana en la ciudad de Segovia.


De camino a la estación, por entonces no existía el AVE, una última mirada al acueducto; tal vez alguno de esos automóviles todavía anden rodando por las carreteras segovianas. En fin, motivos sobran para regresar a tan bonita ciudad, seguramente el año próximo.
http://www.turismodesegovia.com/que-ver/monumentos/